jueves, agosto 17, 2006

México: Los incordios de la "democracia" (I)

Hace poco estuve en México y viví en carne propia las protestas poselectorales de miembros del PRD.

Esta protesta puede verse desde diferentes perspectivas:
- Se trata de una protesta que tiene una base real, ya que la diferencia de votos en la contienda presidencial entre Andrés Manuel López Obrador (PRD) y Felipe Calderón (PAN) fue realmente estrecha y el conteo de los votos se antoja no sólo viable, sino necesario.

Al mismo tiempo, debe decirse claramente que la impugnación presentada por el PRD frente al Tribunal Federal Electoral (la institución encargada a la postre de otorgar la mayoría al candidato triunfador) no demandó el conteo casilla por casilla y voto por voto.

- Si la protesta tiene una base real, la manera de llevarla a cabo está, desde mi punto de vista, deslegitimándola, y afianzando la viabilidad del candidato panista para hacerse con la presidencia con un apoyo creciente de la población.

Incluso, las acciones tácticas de protestas en los actos del presidente Fox están convirtiéndolo en un personaje cada día más popular, en un político abierto que soporta de buen grado las críticas de sus adversarios.

- El papel de los medios está siendo perjudicial para el desarrollo del conflicto, ya que la gran mayoría de los periodistas han olvidado que representan a la sociedad y que su papel debe ser imparcial y objetivo, lejos de posicionamiento a favor o en contra de nada ni de nadie.

El grupo que más está saliendo perjudicado por esta crisis poselectoral después del PRD es, sin duda, el que conforman los medios de comunicación. Su parcialidad y mezquindad están acabando con una credibilidad difícilmente conseguida, que aún no se había asentado propiamente en un México mucho más maduro política y socialmente que sus propios medios.

- La posición del PRD como partido está perdiendo enteros cada día que pasa con el plantón de Paseo de la Reforma, las amenazas de tomar el aeropuerto internacional de la Ciudad de México, el cierre simbólico de la Bolsa Mexicana de Valores y las acciones en las casetas de las autopistas de cuota del DF.

Si bien, AMLO no es Cárdenas y sólo así se entiende el levantamiento masivo que se mantiene a más de un mes de celebradas las eleccionies, se echa en falta un poco de mesura en las maneras que sí tiene el líder moral del PRD.

No creo que sea válido pedir perdón por las molestias y que las autoridades del D.F. no hagan cumplir la ley levantando el plantón que está causando pérdidas económicas millonarias a empresas, poniendo en riesgo la viabilidad de los puestos de miles de trabajadores de la zona e incordiando a millones de capitalinos en su ya de por sí difícil desplazamiento por la ciudad más grande del mundo.

Mañana más...
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