domingo, enero 09, 2005


Portada del Calgary Herald con una fotografía que no corresponde al tsunami del sudeste asiático

Errores y rectificaciones

El 3 de Enero de 2005 Boing Boing publicó una breve entrada sobre unas fotografías que supuestamente correspondían al tsunami que arrasó varios países del sudeste asiático.

Yo publiqué en este blog una de las imágenes del sitio al que llegué a través del link de Boing Boing dándolas por buenas confiando en la fuente.

Un amable lector me advirtió de que las imágenes no correspondían al tsunami en cuestión, sino a un fenómeno natural que sucede todos los años en una región de China, mismo que se ha convertido en una atracción familiar. De ahí que la gente apareciera sonriendo en la imagen y que un hombre llevara en sus hombros a una niña pequeña.

Pues bien, otros medios han cometido el error de dar por buenas estas imágenes, como el canadiense Calgary Herald (en la foto), la televisión australiana (Sky News y Channel 9) y el alemán TZ.

El Calgary Herald publicó una disculpa en portada al día siguiente:


Sobre este tema, Xeni de Boing Boing ha respondido:
Xeni Jardin of BoingBoing says that the link above was accidentally published instead of saved as a draft pending fact check. It was deleted within 5 seconds, she says, but it still went out on the RSS feeds. The post is no longer in the BB January archives, but for some reason you still get it if you go directly to the permalink. She says, and I quote, "Arrrgh!"

También el canal Sky News ha respondido, pero de forma reactiva, únicamente respondiendo a los mensajes de los televidentes.

Yo pido disculpas por haber dado por buenas estas imágenes sin haber verificado antes su autenticidad. Deberían haberme resultado sospechosos los rostros sonrientes de quienes aparecen en las fotos.

En Estados Unidos se están haciendo llamados para establecer una "Etica de la blogosfera", justamente para evitar que este tipo de errores se propaguen a través de las bitácoras.

Creo que habría que distinguir entre las opiniones personales, los contenidos propios y los que son tomados de otras fuentes, pero apelando a la responsabilidad de cada autor para la verificación de éstas últimas.

No creo en la censura previa, pero sí en la responsabilidad personal. Es evidente que un autor individual (como es mi caso) no cuenta con los recursos para verificar la información que recoge de fuera, pero justo ahí es donde se tiene que determinar si se publica o no a partir de una decisión basada en los hechos.

Una lección positiva de todo esto es que la blogosfera funciona como autoregulador de los contenidos, detectando los fallos en las bitácoras y logrando que otros medios también tengan que reconocer sus errores ante el público.
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