domingo, agosto 29, 2004



INFORMACION PROPIA

EDITORIAL


HASTA PRONTO, JUEGOS OLIMPICOS


Con un aire de nostalgia, hoy se despiden los juegos olímpicos de Atenas. Por dos semanas, además de los problemas que -por desgracia- siguen abiertos como heridas sangrantes, la humanidad pudo ver lo mejor de sí misma personificada en los mejores atletas de todo el mundo.

Los juegos no estuvieron exentos de polémicas, desde el miedo por no tener todo a punto en Atenas, pasando por el amago de no participación de los americanos, los escándalos por varios casos de dopaje, la limitación a los atletas para actualizar sus blogs, hasta la protesta de la delegación iraquí por haberse sentido utilizada en unos anuncios propagandísticos del gobierno Bush.

Pero, por encima de todo, se recuperó la fe en que los pueblos pueden coincidir y hasta competir pacíficamente con un espíritu que permanece intacto después de más de un siglo: el espíritu olímpico.

Habrá algunos que estarán contentos de que los juegos hayan tocado a su fin, porque el ejemplo que dan es tan poderoso que puede ser un verdadero simiente de cambio, demostrando que es posible que los pueblos se entiendan más allá de las luchas aparentemente perpetuas, porque también demuestran que el dinero no es el único objetivo y que todos los competidores, independientemente de quien finalmente obtenga las medallas, pueden fundirse en un abrazo sin pensar en las características de quien tiene enfrente.

4 años es mucho tiempo para esperar hasta los siguientes juegos olímpicos, pero esperemos tener suerte y que el espíritu permanezca por más tiempo y para siempre.
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