jueves, febrero 23, 2006

¡Animo, Juan!

Escribir duele cuando el cerebro es lento y el equilibrio todavía no existe. Por eso seguirá un tiempo más de silencio, de recuperación, de volverse a encontrar tras perder la conciencia en los infiernos de una UCI donde sólo el vómito de sangre anuncia la conciencia de la vida, un ser escaso, postrado y lastimado, pero dispuesto a pelear para volver a existir entero.

¡Mucha suerte y mucho ánimo!
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