sábado, abril 02, 2005

Karol Wojtyla, el Papa Mediático

El Mundo se ha apresurado a lanzar un blog para narrar los últimos días de Juan Pablo II y narrar los albores de un nuevo período papal.

Escolar está haciendo un post actualizable sobre el mismo tema.

Algunos datos de su actividad durante más de un cuarto de siglo de pontificado:
• Numero de viajes fuera de Italia: 95
• Numero de viajes en Italia sin incluir Roma: 140
• Visitas en Roma y Castelgandolfo: 726
• Beatificaciones: 1,282
• Canonizaciones: 456
• Numero de naciones visitadas: 130
• Numero de ciudades visitadas: 604
• Numero de discursos fuera de Italia: 3,430
• Discursos en su Pontificado: 20,341
• Documentos: 13 enciclicas, 13 exhortaciones apostolicas, 11 constituciones apostolicas, 41 cartas apostolicas, catecismo.
• Numero de audiencias generales: 1,218
• Numero de las personas que han asistido a las audiencias generales: 16"930,200.
• Duracion de los viajes de su Pontificado: 541 días, 18 horas, 25 minutos.
• Porcentaje de viajes vs. tiempo de Pontificado: 9.75%
• Sus viajes equivalen a 28,3 veces la vuelta a la tierra. Es 2.97 veces la distancia entre la tierra y la luna.)
• Y todo ello con una jornada de 18 horas de trabajo
• Ha sufrido 6 operaciones. En una de ellas le cortaron 2.5 metros de intestino.una de ellas por un atentado, la operacion duro mas de 6 horas, y perdió mucha sangre.Posteriormente fue ingresado un mes
despues por haberse infectado con un citomegalovirus. Dos meses después es nuevamente operado.
• Tiene artrosis en una pierna que le dificulta su movilidad.

A esto hay que añadirle el parkinson que sufre desde hace años y las complicaciones propias de un hombre de su edad.

Las claves del papa mediático

Era previsible que la próxima pérdida del JPII generara tanta expectación en el mundo. Se trata de un hombre que conseguía levantar expectación ahí por donde pasaba, si bien se evitaron algunos destinos en los que la religión cristiana no era mayoritaria.

Wojtyla hizo de su peregrinar una oportunidad para comunicar los mensajes de la iglesia a través de eficaces y espectaculares formatos, aprovechando su experiencia como actor en un grupo teatral de su Polonia natal y explotando al máximo su conocimiento en un sorprendente número de idiomas.


La mayoría de sus misas fuera del Vaticano eran eventos espectaculares en los que aparecía como protagonista absoluto, observado por miles y a veces hasta por millones de personas. Montajes muy plásticos en los que la combinación de flores blancas, potentes luces, y decorados color pastel hacían las delicias de los realizadores de televisión.


Al inicio de su pontificado, JPII realizó una serie de gestos que sorprendieron al mundo, como besar la tierra del país nada más bajar del avión (en la foto, en México) o departir abiertamente con los fieles en las inmediaciones en el Vaticano.




Tampoco se trata de un hombre que huya de la polémica, algo que a muchos les ha parecido chocante, como en su relación con la teología de la liberación (en la foto, reprimiendo a Ernesto Cardenal en Nicaragua) y su posición ante el aborto, la eutanasia, los preservativos, la homosexualidad, etc.



Sin embargo, para muchos otros, esta actitud les pareció valiente y adecuada para la institución a la que representa. Incluso, los más entusiastas ven en él a una pieza fundamental en la transición de los países del antiguo bloque comunista, al tiempo que llegó a Cuba en una de sus visitas más significativas.

Juan Pablo II supo aprovechar esos encuentros históricos para llegar a millones de personas a través de los medios de comunicación.


Qué decir del merchandising más variopinto que se podía adquirir en todos los sitios que visitaba, llegando incluso a alcanzar acuerdos comerciales de grandes cantidades de dinero que, sobre todo, servían para promover su presencia a través de anuncios de televisión, radio y exterior.

Asimismo, a través de su intensa actividad litúrgica, JPII logró dar cuerpo a su visión y convertir en auténticos best-sellers varios libros y artículos de su autoría en decenas de idiomas. Todos estos materiales se aprovecharon de los canales de distribución masiva para llegar al mayor número de gente posible.

Paralelamente, dejó que circularan distintas versiones sobre su vida y un poemario que le daban un carácter entre heróico y humano, entre terrenal y espiritual. La creación del personaje hasta convertirlo en mito.

En suma, Juan Pablo II fue un personaje moderno que, más allá de otras valoraciones, supo encontrar la manera de permanecer continuamente en la mente de millones de personas, creyentes o no, a través de las pantallas de televisión y de todo tipo de herramientas de comunicación (libros, cds, dvds) que se repartieron en canales de distribución masiva.

De otra manera, la agnóstica sociedad de inicios del siglo XXI no estaría despidiendo a Karol Wojtyla como lo está haciendo hoy con Juan Pablo II, uno de los mitos del pasado siglo XX.
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