domingo, julio 11, 2004

INFORMACION PROPIA

EDITORIAL


EL ECO DE LA MEDIOCRIDAD


Desde hace bastante tiempo, todos los días los medios mexicanos amanecen con un nuevo escándalo político.

Se pensaría que la capacidad de los políticos para hacer trapacerías es inconmensurable y que su verdadero trabajo es estar haciendo trastadas de la más baja calaña. Esto es muy fácil de ver y son los mismos políticos los que se encargan de mantener las estériles discusiones, dejando de lado los temas que de verdad importan a la ciudadanía.

La actual administración dice sobre este cruce de improperios que se trata de la libertad de expresión que antes no existía.

Si bien era previsible que con el cambio de las reglas del juego los políticos incluyeran a los medios de comunicación como otro de sus campos de batalla, lo que resulta discutible es que éstos aceptaran esta nueva condición de escenario de lucha.

Por desgracia, el nivel de discusión entre la clase política mexicana es de tan bajo nivel, que resulta deprimente leer los contenidos de los medios. Al final, éstos se han convertido en el eco de la mediocridad.

Haciendo a un lado las absurdas discusiones del día a día, se echan falta análisis técnicos que le permitan al público formarse una opinión sobre los grandes temas que le preocupan: inseguridad, desempleo, educación, etc.

Sé que quienes al final toman las decisiones son los políticos, pero creo que se les da demasiada importancia a las personas y se dejan de lado las ideas, que pueden ser más fuertes y duraderas.

Por ejemplo, en la discusión sobre privatizar la industria eléctrica, no se han realizado estudios comparativos sobre cómo otros países han sufrido cortes de electricidad por la falta de previsión de las empresas particulares.

Sobre el tema de la reforma fiscal, la gran discusión la centra el IVA, cuando lo que el gran problema es la diminuta base fiscal, es decir, son muy pocos los que en México pagan impuestos.

No se habla sobre la necesidad de establecer una política de I+D en el que se incluya una formación apropiada y una apuesta por convertir al país en una plataforma de producción de valor agregado.

Quizás los medios mexicanos tendrían que olvidarse un poco de los políticos y dedicarse a ser una verdadera alternativa de ideas y un espacio de discusión técnica para airear un poco el anodino día a día que ya tiene hartos a sus lectores y espectadores.
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